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domingo, 12 de mayo de 2024

Hasta los rebuznos riman (IV-VI)

 

IV

 

Deja ya tus palmas gitano,

El peso del alma es liviano,

 

No son tus perlas cobalto plomizo,

Erizo ante el contacto,

No eras tú, destinado al espanto,

Que entre rizos cobrizos,

Vertió su llanto,

El divulgador silencioso, el otro manco de Lepanto

Callado suspira, embriagado,

La muerte aguarda en la furgoneta,

Sabe que un día habrá ida, y ese mismo día

No habrá vuelta.

 

Crece,

que entre llantos Ana Belén odiose por tus ojeras,

y en la oscuridad de la noche,

continúa tejiendo a tientas,

a ver si pasa la vida, esperando a si llegas.

 

La foto de tu juventud entre dos velas,

Decora un templo marfil tapiado,

Quien pudiera, quien pudiera,

Pobrecito mi gitano,

Sentado en la furgoneta,

Solito de la mano.

V

 

Este es el final,

Piernas rotas, gafas ciegas,

Ojeras en el cristal,

Llorar y rogar por tus fotos sucias,

Manchas antiguas, de antiguas denuncias

Y que soy, continúas

 

Soy lo que siempre he sido,

Las cosas que no he hecho nunca,

Todas las personas que se me han ido,

Todas de las que siento su aliento en la nuca,

Soy el grito del que renuncia,

El que anuncia su marcha al puerto,

El puñetazo en la disputa,

El taxista hasta el encuentro,

 

No soy ni más que más,

Ni soy más que menos,

Pues pese a no ser pobre,

Este cuerpo es lo que tengo

VI

 

Sueño que me pongo a escribir

Y saco una maqueta,

Con el cambio el movimiento,

En cambio disto de veletas,

 

No quiero que me mires, háblame despacio,

Te juro que yo soy feliz con compartir tu espacio,

Si ya se bien lo que soy,

Pero aun así no cambio,

Y quizá sea culpa, vuestra, o la mía o ambos,

Quizás no quieran mirarme mientras os despacho,

Me preguntan si estoy mustio y yo ni contesto

Atrapado en el final de un ciclo del que nunca salgo,

Estoy dejándome arrastrar mientras que protesto,

En este mundo amargo donde todo es basto,

Y yo un pobre homosexual mientras que no me acepto,

No me expliques tus mensajes claro que los capto,

Capta tu que que te amo no tiene contexto,

Una mente ilógica, barajo el rapto,

Marcho de casa cabizbajo solo con lo puesto,

Asustado,

De que me juzguen por mis actos,

Salen

De mi boca un millón de insectos.

 


sábado, 17 de febrero de 2024

Hasta los rebuznos riman (1-3)

 

I

Veinte años y te sigo soñando

Veinte años y te sigo esperando

No era nuestra complicidad,

Solo fuimos participes de hacernos daño.

Ni nuestra impulsividad, pues me fui aunque te extrañara,

 sintiéndome un extraño

no fue nuestra creatividad

porque por miedo a dibujarte mal,

todavía no lo he conseguido, y eso en veinte años.

Con veinte años te sueño como con catorce,

Te quiero como si tuviera diez,

Me arrepiento de haberte perdido como si tuviera cincuenta,

Y la razón es que no quiero soñarte otra vez,

Pues aunque es tu cara de porcelana y miel,

Por dulce y frágil

Solo eres equívoca cuando equivocarse es fácil

Y yo que te amé y te amo, sin saber lo que es amar

Te miro y eres mi reflejo proyectado en el mar,

Una ilusión física,

Sobre donde me gustaría estar,

Y aunque quiero encontrar la astilla que me está infectando,

Tengo veinte años, y te sigo soñando.

II

De espesa figura, se diluyó como tinta

Indetectable cicatriz, aboyadura íntima

Bastardo amor por su razón ilegítima

Reproducido perpetúa, y se perpetúa en cintas.

Torrente de abril de un invierno creciente,

Primavera muerta de árboles engañados,

Creció mi tronco bajo tu balcón floreciente,

Echó raíces buscando el sol de tu tejado,

Ramificó y convirtióse la copa en puente,

Tornándose frío a cada paso no solicitado,

Y es que el amor no entiende de inconvenientes,

Ni entienden tus ojos de ser humanos

III

Desde mi balcón escondido, te vislumbré entre mis jazmines.

Tu perfume fresco,

Tu peso liviano,

Treparte así al Montesco,

La vida en italiano.

Llévenme a un barco pesquero, que ni los pastos son conchas,

Ni la tierra es blanca,

Tan pesado el cuerpo,

Como ligera el alma

Que mi alma pertenece al mar,

Que de la mar es el marinero, de la tierra nuestra casa,

llévenme a un barco pesquero

y despídanme en la playa, y al mar den mi cuerpo

y no nos veamos jamás,

y si en el balcón sigue el niño,

y escondido en los jazmines,

es que se hizo a la mar, y ahora es espuma,

no lombrices.

lunes, 12 de febrero de 2024

Bautizada en fuego

 donde se oculta el sol, se encienden las estufas

en calurosos inviernos, al rojo vivo las manos

 cantan mi martillo, mi mandil, el hollín y las súlfuras

danzando las ascuas, cicatrizando los lagos

al principio magma incendiante, el tiempo es agua y lo enfría

vapores infernales incendian la estancia, los establos, el pasillo

buscando incendiar el cielo huye por las ventanas, las tuberías

observo el hierro humeante, opaco y tosco, sin brillo

y acompasado de las chispas, afilo el borde de su cuerpo

lentamente, y sin prisa, sin dejar ni un solo hueco, 

en que mi inquina y mi compas creasen un ostentoso filo

y entonces lentamente la miro, plácidamente la observo

sabe el martillo que del cielo le caen los clavos,

sabe el clavel que no es el destino el suyo, el del herrero

lentamente en su posada, posado sobre su camastro de mimbre

la herrumbre discernía desaparecer del todo envuelto en un gusano negro,

que salía por su ventana, por la chimenea de su tejado, y de su huerto, 

muerto del todo por la misma gente que siempre le llamaba al timbre,

si el hombre aun no se rinde, es porque el hombre aun no se ha muerto

pero esta preparado para luchar por su martillo, su mandil, luchar por ser libre

se inscribe por ser hijo de su patria, y ahora es hijo del desierto

es cierto que debe de trabajar para saciar su hambre,

pero no clama su martillo esa canción en amistad, mas bien es una oda

 un clamor a la temeridad, a la realidad que se desborda,

porque no hay hombre sin pan, ni abeja sin estambres,

siente calambres en el cráneo, y hasta en la yema de los dedos

su familia muertos ya, ya no pueden socorrerle

apresados por delitos inexistentes e improcedentes

sin armas para vocalizar o textualizar algo tan incoherente

el hombre si esta acorralado para salvar la vida miente

pero que mentira queda si no hay mentira desde este

la cara se le enfría, el sudor recorre su frente,

recuerda los eventos de aquel día, como si hubiera sido este,

y enfurecido golpea la mesa con la espada neonata,

satisfactoriamente comprueba como la parte en dos trozos,

la gira y la mira, expectante, se observa en su reflejo,

con un zurdo surco, la introduce en su vaina magenta con adornos de oro,

recoge su capucha, y hábilmente al hombro va su espada

en su cinto decora otra, mas corta, azul y plata,

que debió de haber sido para los nietos de sus nietos su mas preciado tesoro,

sin linaje ya no quedaba sino bautizarla en fuego, 

ya no quedaba sino bautizarla en fuego

El último bastión de la humanidad o ¿Que será de Joaquín García González?

El amor, el amor; amar, ser amado, amarnos, amarse. Amor Fati, amor Cristus. Cuando pienso en el: la tragedia, la comedia, el terror. Conmoc...